viernes, 8 de junio de 2012

Alerta OVNI 2012

Absurdo al cuadrado. Así definía Iker Jiménez el compendio de encuentros con lo desconocido aquella noche en el programa de radio. Mañana es la noche. Para tripulantes de la nave del misterio como yo, la Gran Noche. Estoy impaciente por acudir a la cita de Alerta Ovni, otear el universo y escuchar atentamente el programa desde algún punto de Granada en la penumbra.
No he encontrado ningún grupo  que se reuna en esta ciudad, lástima no tener corresponsal. Bastará con la compañía del pollo, rodearnos de campo y mucho cielo. Pillar provisiones: una manta, una linterna, el transistor y muchas ganas de acampar, ser vigilantes del cielo; dos más de otros tantos que acudirán a la cita.





















Quién sabe si nos encontraremos con algún ser de cara fanegas, como diría el buen Iker; o veremos alguna luminaria. Eso ya...que lo determine el litro de cerveza. Lo que sí tenemos por seguro es que estaremos muy tranquilos, que disfrutaremos del misterioso entorno y que se nos aireará la sobaquera. No podemos pedir más.
La alerta en directo aquí.
Bienvenidos a la nave del misterio.

lunes, 4 de junio de 2012

Energía para el buche

Mañana hay examen, lo mejor será acudir con la barriga bien llena para que no ruja en medio del silencio de la sala (en la víspera se llenará más para tal caso).
La verdura y el queso son mis preferidos para estar pletórica de energía y he decidido poner algo de esmero en el almuerzo de hoy. Así, ambos ingredientes inauguran la pestaña de cocina. Dos manjares: tiras de queso empanado y cuscús verdulero.
El queso. En el frigo había unos trocicos cortados de queso semicurado de sobra de la cena de ayer. Empanado para acompañar y decorar la ensalada es un 'bocata di cardinale'. Me gusta pasarlo doble; huevo-pan-huevo-pan. No sé si es dato verídico, pero se me antoja que de este modo se refuerza más la pieza y el queso no dice de salirse tan fácilmente, que alguna vez que otra el aceite caliente se queda con toda la sustancia y uno se come la corteza hueca con resignación.

































¡Dos yemas! ¡Bien!
Y hablando de huevos. He estrenado la cesta de gallina que me han regalado. Mi intención es almacenar en ella los hilos gordos,  pero le he metido los huevos (¿se lee raro, no?) para que tenga al menos un uso del preconcebido para ella.

















El cuscús. Pimientos tricolor (verde, rojo y amarillo), un par de calabacines medianos, una berenjena,una bandeja de champiñones (algo menos para no saturar, el resto los hemos salteado con ajos y vino blanco), todo cortado en dados y sofrito al canto. Salpimentado al gusto, chorreón de vino, hierbas aromáticas variadas, algo de caldo de verduras para potenciar sabor y darle cuerpo. Si es del gusto, añadir cayena -sin olvidarse de sacarla antes de mezclar con la sémola que sería como buscar una aguja en un pajar. Si no se encuentra, ya aparecerá ya... convirtiendo al hallador en malabarista de fuegos del medievo y buscando algún poseedor de almorranas (risa que rememora momento).
Un vaso de sémola, mezclar y...hay comida para varios días, creo.


lunes, 28 de mayo de 2012

Un Michael

Hacer un Michael Jackson quedó como cuenta pendiente con una de mis primas, fue dicha con la boca grande pero, por lo que fuere, se hizo tardar. Cuando la ocasión lo ha requerido he tenido que apresurar echando chispas. El regalo tenía que llegar sin vacilar y lo hizo, para mi gozo, con respuesta positiva (¡buf! ¡bien!).

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Ahora maldigo las lentejuelas, (rayos y centellas caigan sobre ellas) ¡pequeños seres inertes, que siendo inertes y tó cobran vida para tornar la aguja en contra de uno!
















Afortunadamente también hubo lugar para hacer a juego el envoltorio.


viernes, 11 de mayo de 2012

Cacharro de margaritas

Vasico anual de florecillas silvestres. Cuando todo lo cubren es imposible resignarme a no coger un discreto manojo y refrescarlas en el vaso de vino. Llevan bonitas más de una semana.
Margaritas, en honor al calendario del 77 de la Boutique del Pantalón de las Galerías Regina, que rondaba por la caja el día que reflexioné sobre la patología de la cuquez.





















lunes, 7 de mayo de 2012

Usá la bici

Si algún día se sienten muchas ganas de ojear videos, Ciervo con monóculo es un lugar que me parece muy indicado para tal fin. La prueba:

lunes, 30 de abril de 2012

Lugares con cosas

Lugares bellos, con cosas bellas, por ahí tiradas, por ahí dejadas.

















jueves, 26 de abril de 2012

Patología: vivir en estado de cuquez.

Mi pollo siempre me dice que vivo en estado de permanente cuquez.

















He estado pensando... Sí, padezco de eso y creo que está bien, me gusta. Con los años empeoro o quizá mejoro, según se mire.
Este estado de cuquez viene a referirse a que me gusta adquirir y hacer cosas  que vulgarmente definimos como "cucas". También forzar ambientes y situaciones para que así lo sean.

Sé que muchos de vosotros también padecéis de eso, lo veo en vuestros blogs. No se puede ocultar.
Cada uno es cuco a su manera. En mi caso soy cucafriki. Ambas cosas, puede ser. Eso en el caso de que haya que ponerle un nombre.
Afortunadamente no soy de las cucas que toman té y cupcackes todo el día. En nuestra despensa como mucho hay cacao, leche y magdalenas pá mojar. Me gusta que sea así, más campechano, no tan internacional, no tan bello, no tan cuco. No tengo nada en contra de esas finuras, pero donde estén unas buenas galletas machacás en leche... (¡qué mezcla más rica! de pequeña creía que me daban de desayunar cemento, pero eso es otra historia).

También me parece un acierto no conciliar con lo nuevo, utilizar cosas ajadas, aplaudir el paso del tiempo en las posesiones, reutilizar, rebuscar, mezclar…
Eso me lleva a reflexionar en el desasosiego que se apodera de mí cuando entro en los pisos wengé de mis amigos y no sé si me encuentro en casa de unos o de otros. ¿Son todas iguales y rectilíneas? De verdad, no sé si os pasa a vosotros, los cucos, pero a mí me pasa que cuando hago tours por las casas de la gente de nuestra edad creo que he entrado en un bucle espacio temporal muy raro y que no sé si estoy aquí o allá.
Por ejemplo, una vez fui a visitar a otra ciudad a una amiga, me enseñó su nuevo piso y me dio un cacharrazo en la cabeza de esos de dejavú extraños porque sentía que ya había estado allí, en concreto en otros tres lugares; los pisos de otras tres parejas de amigos que recientemente también habían amueblado y estrenado hogar. Pensé en las siete horas de viaje que acabábamos de echar y cómo en un minuto (después del cacharrazo ese que os hablo que me dio) pensé que había vuelto a Granada. Madre mía, qué raro. A lo mejor todo esto tiene poquillo que ver con la cuquez, me he ido por los cerros de Úbeda, pero ya queda dicho. Eso pasa por reflexionar a lo tragalopavo.

Dejando a un lado los ejemplos de la descuquez según mis pensamientos…he sacado (y desvariado) todo este tema porque ayer acumulamos unas cuantas cosas cucas y se me ha ocurrido juntarlas con otras tantas cosas cucas (la mayoría inútiles, eso sí). Gran parte rescatadas, víctimas de la descuquez (por querer desprenderse de ellas), otras regaladas con mucho acierto.




















Concluyo esta chorra-reflexión dándome cuenta que no me gusta decir que algo es cuco, pero admito que es muy socorrido.
Pd: otro día enseño el gato del libro al detalle, un mecanismo que hemos pensado para multiplicar el espacio de la caja de latón y las horquillas preciosas de cardamomo.